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La Vivienda: el sueño de los trabajadores

Para esta época los empleadores consignan las cesantías a su personal. Aunque estas nacieron para momentos de desempleo, hoy ofrecen un gran soporte para la educación y la compra de vivienda.

Los colombianos que trabajan anhelan por encima de todo tener casa propia. Eso queda claro al observar el uso que les dieron a sus cesantías en 2018. Pues emplearon más de la mitad del valor retirado por estas prestaciones para comprar vivienda, remodelarla o pagar sus deudas hipotecarias.

Esas características adquieren mayor relevancia si se tiene en cuenta que en Colombia el déficit habitacional ronda el 5 por ciento y los últimos años han sido de altibajos económicos.

Para lograr este objetivo los trabajadores encontraron su mejor aliado en las cesantías, una prestación social a la que tienen derecho por su contrato laboral.

Los empleadores consignan su monto, equivalente a un salario mensual por un año de servicio o por lo proporcional al tiempo trabajado, en una cuenta individual en un fondo de cesantías. Los trabajadores independientes también pueden ahorrar en estos fondos y obtener beneficios tributarios.

La cesantía surgió como un auxilio para momentos de desempleo, pero en la actualidad también puede servir para invertirla en educación, para la compra, construcción o remodelación de vivienda.

Con estas ventajas las cesantías se convirtieron en el gran soporte de los hogares colombianos. Y es que según cifras de la Asociación Colombiana de Administradores de Fondos de Pensiones y Cesantía (Asofondos), El año pasado los trabajadores retiraron 5.5 billones de pesos, es decir, 470.000 millones más de lo registrado en 2017.

De este valor, destinaron 1,61 billones de pesos para adquirir vivienda y 1,34 billones de pesos para remodelarla o para liberar la deuda hipotecaria.

Este fenómeno ocurre en otras entidades como en el Fondo Nacional del Ahorro, en el que el 56 por ciento de los empleados vinculados por cesantías destino este rubro para los mismos fines.

“La plata de los trabajadores se constituye en un valioso mecanismo para protegerlos. De ahí la importancia de conservar este ahorro el mayor tiempo posible para cubrirse en momentos de dificultades o para que sirva de apoyo para mejorar la calidad de vida”, Afirmo Santiago Montenegro presidente de Asofondos.

En la última década los colombianos han retirado 35,4 billones de pesos en cesantías. La Cámara Colombiana de la Construcción (Camacol) prevé que 2019 será un año de recuperación, y destaca que, con el anuncio del Gobierno sobre programas como semillero de Propietarios y Casa Digna Vida Digna, más colombianos buscarán cumplir su sueño de tener una vivienda propia. Seguramente, las cesantías seguirán cumpliendo un rol fundamental de este proceso.  Fuente: Revista Semana

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